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Desde hace más de un mes, Bielorrusia está experimentando una ola de protestas contra su presidente, Aleksandr Lukashenko, en el poder desde 1994 y que fue reelegido fraudulentamente por la sexta vez con el 80% de los votos. En las ciudades principales del país, miles de manifestantes están protestando frente a las fuerzas del orden del gobierno, en nombre de la democracia y pidiendo elecciones genuinas.

La República de Bielorrusia es un país de Europa del Este. Era antiguamente miembro de la URSS y se hizo independiente en 1991 con la esperanza de volverse en un país democrático. Sin embargo hoy en día, Bielorrusia se conoce como la “última dictadura de Europa”1. Efectivamente, Bielorrusia es actualmente el único país de Europa y de la ex Unión Soviética que sigue practicando la pena de muerte. Además, varias ONG, tal Amnesty International u Oxfam, denuncian las fuertes discriminaciones que se expone a los grupos minoritarios como los Roms y las personas LGBTIQIA+. No obstante, cada cinco años, se organizan elecciones presidenciales, la última de las cuales fue el 9 de agosto de 2020. Se trata de la sexta elección en la historia del país. En las últimas, sólo las elecciones de 1994 fueron consideradas libres y democráticas, las de 2001, 2006, 20102 y 2015 que fueron manchadas por el fraude electoral y la represión gubernamental. 

Al inicio de mayo de 2020, cuando se anunciaron las elecciones, lxs Bielorrusxs presintieron que el escenario de 2015 se reprodujera. A este momento, Aleksandr Lukashenko, en el poder desde 1994 se había presentado contre varios oponentes pocos conocidos que no representaron ninguna amenaza para su reelección.

Sin embargo, al momento de su última elección, una ola de candidatos que no hacían parte de la oposición ya establecida, que suele limitarse a la política de identidad, que tiene como objetivo acercarse políticamente de Rusia y alejarse del mundo occidental, cambien por completo los debates y ponen Loukashenko en dificultades. Estas nuevas figuras son el banquero Viktor Babariko, el bloguero de Youtube Serguéi Tijanovski y el ex diplomático Valeri Tsepkalo. Los tres candidatos fueron eventualmente eliminados de la carrera por la máquina represiva del Estado. Babariko y Tijanovski fueron arrestados con cargos dudosos. En cuanto a Tsepkalo, la Comisión Electoral Central anunció el 30 de junio de 2020 que de las 160.000 firmas recogidas por el candidato, 70.000 no eran admisibles, ahora bien se requiere un mínimo de 100.000 firmas para participar en la elección. Por lo tanto, los tres principales competidores de Aleksandr Lukashenko finalmente no fueron registrados como candidatos oficiales. Sin embargo, esto es una violación del primer artículo del plan de acción sobre Derechos Humanos y Normas Electorales de la ONU, relativo a la celebración de elecciones democráticas3.

Sin embargo, un cambio inesperado cambió el curso de las cosas: Svetlana Tijanóvskaya, la esposa del bloguero detenido, decidió presentarse a las elecciones presidenciales en lugar de su esposo y finalmente fue registrada como candidata. De hecho, debido al sexismo prevaleciente en Bielorrusia, muchos no esperaban que una mujer, y mucho menos un ama de casa, pudiera representar un desafío real para el presidente en funciones en estas elecciones. El 14 de julio de 2020, la Comisión Electoral Central registró a Svetlana Tijanóvskaya entre los cinco candidatxs a la presidencia. Dos días después, Svetlana Tijanóvskaya unió fuerzas con partidarios de la campaña de Babariko y Tsepkalo. En las redes sociales, muchxs bielorrusxs respondieron rápidamente a la candidatura de Tijanóskaya y a su campaña abiertamente feminista, acompañada de otras mujeres políticas.

A finales de julio de 2020, Svetlana Tijanóvskaya y su equipo recorrieron Bielorrusia, reuniendo una multitud masiva de seguidores: hasta 70.000 en Minsk y hasta 20.000 en ciudades regionales. Se trata de un nivel de movilización política sin precedentes en Bielorrusia durante las últimas décadas.

El programa electoral de Svetlana Tijanóvskaya se centra esencialmente en tres puntos: liberar a todos lxs presxs políticxs; celebrar un referéndum sobre el retorno a la Constitución de 1994, restableciendo los controles y contrapesos del sistema político; y celebrar una nueva elección presidencial en seis meses.

Svetlana Tikhanovskaïa.© Tatyana Zenkovich, EPA/MAXPPP.

Las autoridades bielorrusas usaron la táctica habitual: perturbaron los eventos de la campaña de Svetlana Tijanóvskaya, arrestaron a manifestantes, y declararon que la participación a las elecciones eran del 41,7% en los cinco días de anticipación (un truco de fraude para desanimar al electorado de la oposición ir a votar). Los sondeos de opinión política están prohibidos en Bielorrusia, por tanto es imposible conocer las intenciones electorales. Sin embargo, a partir del gran entusiasmo por la candidata Tijanóvskaya, parece que Lukashenko, el presidente saliente, tendría no más del 20-25% de los votos, o incluso menos, gracias a su electorado leal y de los Siloviki (el ejército). En una elección libre y justa, Svetlana Tijanóvskaya sería posiblemente la ganadora, lo que haría de ella la primera mujer dirigente de su país. No obstante, tras los resultados anunciados por la Comisión Electoral Central, Aleksandr Lukashenko fue declarado ganador de la elección con casi el 80% de los votos. La Unión Europea, por su parte, no reconoció la reelección de Lukashenko, considerándola fraudulenta mientras países como Rusia o China reconocen esta elección. 

El presidente de Bielorrusia Alexander Loukachenko y el presidente de Rusia Vladimir Poutine. ©Getty/Alexei Druzhinin/Contributeur de France Inter.

En respuesta a esta elección fraudulenta, miles de personas se juntaron en diferentes ciudades del país, en manifestaciones pacíficas, alentadas por numerosas organizaciones no gubernamentales a favor de los derechos humanos, como Amnesty International. Para limitar esas agrupaciones, el gobierno bielorruso restringió el uso de Internet en la totalidad del país, mientras echando la culpa a los Estados occidentales4. Esto se debió a que fue a través de las redes sociales que lxs Bielorrusxs se mantuvieran al tanto de los lugares de protestas contra el poder establecido. Respecto a la policía bielorrusa, sigue usando granadas lacrimógenas, balas de caucho y porras para separar a las multitudes de manifestantes. 

En su cuenta de Twitter, el periodista y analista bielorruso, Franak Viacorka, denuncia las violencias policiales y los abusos del uso de la fuerza por lxs militares enviadxs por el gobierno. Varixs dirigentes y representantes extranjerxs condenaron esas prácticas que están en contra de los derechos humanos. “Estamos del lado de lxs manifestantes” dice Angela Merkel5, la canciller de Alemania. Muchxs manifestantes y oponentes a la reelección de Lukashenko han sido arrestadxs y están siendo retenidxs a la fuerza en celdas durante algunos días. No obstante, la detención de oponentes políticos es una violación del artículo 18 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH)6. Además es interesante notar que Bielorrusia es el único país del continente Europeo que no ha firmado el CEDH. 

Documento: sitio oficial del Senado, informe n°705 (2011-2012).

Desde hace la reelección de Aleksandr Lukashenko, la líder de la oposición bielorrusa Svetlana Tijanóvskaya se exilió en Vilna, Lituania como refugiada política con fin de esquivar a los abusos del gobierno de Lukashenko. Desde la caída de la URSS en 1991, nunca el país había experimentado manifestaciones tan fuertes y que unen a tantxs belarrussxs. Para una gran parte de ellxs, esta ola de oposición al orden en vigor desde 1994, marca la llegada del fin de una era de corrupción y de despotismo, y especialmente el fin de la última dictadura de Europa.

REFERENCIAS

DELOY, C. (2010). « Election » présidentielle en Biélorussie. robert-schuman.eu. [online] 22 Nov. 2010. Available at: https://www.robert-schuman.eu/fr/oee/1104-election-presidentielle-en-bielorussie-19-decembre-2010 [Accessed 17 Sept. 2020].

JORION, P. (2020). Situation en Biélorussie. pauljorion.com. [online] 13 Aug. 2020 Available at: https://www.pauljorion.com/blog/2020/08/13/situation-en-bielorussie-courrier-dun-lecteur/ [Accessed 17 Sept. 2020].

NICOLAS, A. (2011). Biélorussie, voyage au cœur de la dernière dictature d’Europe. Slate.fr. [online] 3 Aug. 2011. Available at: http://www.slate.fr/story/41873/bielorussie-derniere-dictature-europe [Accessed 17 Sept. 2020].

PERELMAN, M. (2020). Svetlana Tikhanovskaïa, cheffe de l’opposition biélorusse : « Nous voulons un nouveau pays ». france24.com. [online] 14 Sep. 2020. Available at: https://www.france24.com/fr/europe/20200914-svetlana-tikhanovskaïa-cheffe-de-l-opposition-biélorusse-nous-voulons-un-nouveau-pays [Accessed 17 Sept. 2020].

UNTERSINGER, M. (2020). En Biélorussie, l’accès à Internet est toujours perturbé après une nuit de répression. lemonde.fr. [online] 11 Aug. 2020. Available at: https://www.lemonde.fr/pixels/article/2020/08/11/en-bielorussie-l-acces-a-internet-est-toujours-perturbe-apres-une-nuit-de-repression_6048691_4408996.html [Accessed 17 Sept. 2020].

Amnesty International. (2019).  Les Droits Humains au Bélarus en 2019. [online] Available at:  https://www.amnesty.fr/pays/belarus [Accessed 17 Sept. 2020].

Haut-Commissariat des Nations Unies aux droits de l’Homme. (2017). Droits de l’Homme et Normes électorales. [online] Available at:   https://www.ohchr.org/Documents/Issues/Democracy/Elections/POA_FR.pdf [Accessed 17 Sept. 2020].

Twitter. (2020). Franak Viacorka (@FranakViacorka). [online] Available at: https://twitter.com/franakviacorka/status/1292606289839824897 [Accessed 17 Sept. 2020].

Para mencionar el artículo:

BELACHE, Y. (2020). Ola de protestas en Bielorrusia, la “última dictadura” de Europa. Generation for Rights Over the World. growthinktank.org. [online] Oct. 2020.

Translated by Solange Meurier & Iman Seepersad

1 Según la periodista política Ariane Nicolas.
2 La votación debía ocurrir en marzo de 2011 como máximo, es decir cinco años después de las elecciones de 2006. Pero en una sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional (Palata pretsaviteley), el 14 de septiembre de 2010, se adelantó la fecha a fin de favorecer la elección del presidente saliente. Aleksandr Lukashenko fue proclamado ganador con el 79,65% de los votos. Estos resultados oficiales fueron impugnados  por la oposición.
3 “Unas elecciones verdaderamente democráticas que expresen la voluntad de los ciudadanos son esenciales para garantizar la autoridad legítima de los gobiernos y la promoción y protección de los derechos humanos.”
4 Se bloqueó el acceso a varios medios de comunicación cercanos a la oposición, a los de algunas ONG y de la comisión electoral  así como a las redes sociales.
5 Angela Merkel habló el miércoles 19 de agosto de 220 desde Berlín a fin de expresar su apoyo a las manifestaciones que ocurrieron en Bielorrusia tras la reelección de Aleksandr Lukashenko.
6 El artículo 18 establece que toda limitación de los derechos (como el encarcelamiento o el arresto) prevista por la CEDH sólo podrá utilizarse para el propósito para el que fue definido. Sin embargo, el arresto político no está incluido, e incluso es una violación del artículo 9 del CEDH acerca de la libertad de pensamiento.

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