Perfilado racial, violencias policiales, tensiones sociales… Las temáticas tratadas en El Odio que Das rebotan con los eventos actuales que uno no puede ocultar cuanto se repite la historia. Angie Thomas, la autora, empezó a escribir esta novela en 2009, después la muerte de Oscar Grant, un hombre negro matado durante una interpelación policial, como George Floyd lo fue el 25 de mayo 2020, más de 10 años después.

Publicado en 2017, El Odio que Das se hizo rápidamente un best seller. No es sorprendente, que se haga una adaptación cinematográfica un año después hecha por George Tillman Jr, que eligió a la actriz Amandla Stenberg para el papel principal.

La historia trata de Starr Carter, una joven afroamericana de 16 años que creció entre dos mundos. Aunque Starr vive en una zona residencial pobre marcada por las guerras de bandas, estudia en un instituto privado por alumnxs privilegiadxs y en mayor parte blancxs. Los primeros momentos de la obra nos recuerdan una película típica de adolescentes, entre colores cálidos y problemas de jóvenes, pero la trama toma rápidamente un torno oscuro cuando Starr, impotente, asiste a la muerte de su mejor amigo, Khalil. La escena de asesinato parece familiar, con razón, recuerda a las docenas de testimonios similares que conforman el cotidiano de las comunidades negras urbanas en los Estados Unidos. Una vez más, un agente de policía arresta el coche de un joven conductor negro y lo mata, creyéndose en peligro, aunque Khalil no estuviera armado y no había cometido ninguna infracción. Starr, única testigo del asesinato, ve desde entonces sus dos mundos entrar en colisión mientras defiende la memoria de Khalil frente a la policía que quiere acallar el caso.

La autora Angie Thomas, eligió tratar de problemáticas pesadas poniendo en evidencia las fracturas sociales, los defectos del sistema judicial y carcelario, las bandas, el racismo ordinario e institucional, el perfilado facial o incluso las violencias policiales. A través de su novela, describe la totalidad de la sociedad estadounidense  y de su funcionamiento en dos niveles. Sin embargo, más allá de la profundidad de los temas tratados, son los personajes que dan su sentido a la historia. 

 “‘Haz lo que te digan que hagas —[su padre] dijo—. Mantén las manos a la vista. No hagas ningún movimiento repentino.  Habla sólo cuando te lo pidan.’Yo sabía que debía ser algo serio. Papá tenía la bocota más grande que cualquiera que conociera, y si decía que tenía que quedarme callada, entonces tenía que quedarme callada. Espero que alguien haya tenido esa charla con Khalil”. 

Angie Thomas a pesar de todo, supo evitar las dificultades de una historia demasiada maniquea, mostrando el lado oscuro de las personas cercanas y el barrio de Starr. La comunidad, solidaria a pesar de los tormentos y la ira, se convierte así en un personaje de pleno derecho en la historia, entre momentos de ayuda mutua y violencia. 

La trama y los temas tratados, hacen especialmente eco a las reivindicaciones del movimiento Black Lives Matter, pero Angie Thomas se inspiró igualmente en los textos del rapero Tupac, específicamente por el título de su novela. De hecho, el acrónimo “THUG LIFE” significa originalmente “The Hate U Give Little Infants Fucks Everybody” o “El Odio que Diste a lxs Pequeñxs Infantxs Jode a Todxs”. Durante la segunda mitad del siglo 20, la palabra “thug” (matón) tomó un sentido más radical, designando en particular las personas negras viviendo en las comunidades urbanas, aunque no tenían comportamientos criminales. THUG LIFE, a pesar de su connotación negativa, es en realidad un término usado con orgullo para “describir a una persona que no tenía nada al inicio de su vida, pero que ha reconstruido su vida y que superó los obstáculos para convertirse en algo”1 (según las palabras de Tupac).

Si hay algo que criticar algo sobre la obra, sería específicamente la adaptación cinematográfica y la elección de la actriz Amandla Stenberg, una afroamericana “lightskin” (con la piel clara) para el papel de Starr, mientras que la ilustración de la novela muestra una chica joven “darkskin” (con la piel más oscura). Efectivamente, los actores y las actrices con la piel más clara son más representadxs y privilegiadxs en comparación con sus colegas con la piel más oscura. Amandla aun así está reconocida por su activismo antirracista, y supo interpretar Starr de manera conmovedora y creíble, contribuyendo al éxito de la película. 

El Odio que Das es en conclusión una obra con el visionado indispensable, que denuncia la multiplicación de los delitos raciales y aboga por una justicia verdadera. Es una ficción al servicio de la lucha, dedicada a la juventud que combate con el puño elevado, golpes tras golpes. Como Angie Thomas lo escribe en los agradecimientos de la novela “Vuestras voces importan, vuestros sueños importan, vuestras vidas importan. Sed las rosas que crecen en el hormigón.”

Translated by Solange Meurier

1 When I say ‘thug’ I mean, not criminal or someone that will beat you over the head, I mean the underdog. I mean someone who goes out there and succeeds who has overcame all obstacles” Tupac en 1994

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